Por: Trebor Barzola Eufracio       Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

Durante los 20 años de participación del Club Unión Minas de Centro Min Perú en el futbol profesional peruano, no todo fue tardes de fiesta de futbol y goles, también sufrieron tragedias como lo ocurrido aquel aciago domingo 08 de septiembre de 1991, en pleno auge del certamen de Intermedia Profesional (zona centro); en esa fecha les había tocado jugar de visita con el Alianza Huánuco en el estadio Heraclio Tapia, donde habían logrado un empate de 2 a 2; a su regreso el ómnibus que lo trasladaba a Cerro de Pasco fue asaltado en pleno túnel de Pariamarca; los facinerosos en número de 10 retuvieron el ómnibus con fusiles de perdigones, poniendo en zozobra a toda la delegación pasqueña; se aduce que los asaltantes se habían equivocado, pensaron que se trataba de un ómnibus de servicio público.

Durante la intervención cuando los jugadores eran sometidos y despojados de sus prendas de valor, tanto el utilero del equipo Luis Alberto Alcantara Requena y el tesorero del club don Hipólito López Pagan, además empleado de la empresa minera, trataron de defender a sus jugadores, cuando fueron acribillados con ráfagas de perdigones; en el mismo acto fue herido mortalmente el joven utilero Luis Alcantara, para luego perder la vida a sus primaverales 36 años de edad dejando esposa e hijos; Hipólito López con perdigones en la cabeza fue auxiliado y conducido al entonces IPSS, ahora Essalud; por la gravedad de su estado fue trasladado al Hospital Guillermo Almenara de Lima, donde luego de varios días lamentablemente falleció, dejando compungidos a toda la familia deportiva del Unión Minas.

Eso no fue todo, en el asalto Luis Saucón buen zaguero central, otras veces volante puntal del equipo, quien había llegado al club minero procedente el ANDA de Aucayacu, cayó gravemente herido, pues una de la esquirlas que dispararon los asaltantes le cayó en el ojo izquierdo, hicieron todo lo humanamente posible para que el estimado “luchito” Saucon se salvara, sin embargo para el pesar de la fanaticada minera y el suyo propio, llegó a perder la visión del ojo izquierdo a sus 28 años de edad; así con una sola vista una tarde reapareció el campo del estadio Daniel Alcides Carrión defendiendo al cuadro pasqueño; que corajudo futbolista, por amor al club minero retorno con la misma demencia y técnica en su juego; cumplió con el equipo durante toda la temporada de 1991; su discapacidad no era impedimento para jugar profesionalmente, pues lo hacía con coraje, pundonor y entrega. Para la campaña de 1992 el club minero lo tuvo en cuenta, sin embargo fue tentado por el Club León de Huánuco a donde llegó anclar.

Por toda esa entrega hacia el club pasqueño, es ineludible evocar con respeto, cariño y estimación de siempre a estos tres mártires del otrora club profesional Unión Minas de Cerro de Pasco, ahora que todos estamos vulnerables a una mínima recordación, pues estos hechos ocurrieron hace 29 años; continuaremos con más evocaciones del Unión Minas; atentos a la jugada.